Mientras Aidita y Pepito estaban de paseo con sus abuelos, Pepe y yo ultimábamos los preparativos de la cena que tendría lugar esa misma noche en nuestra casa, otra reunión, esta vez de familiares, estarían casi todos, aunque siempre había alguien que se libraba de la cena de Noche Buena.
Cansada de estar en la cocina me fui al salón y para no aburrirme cogí un álbum de fotos y comencé a ojear…
“Año 2009” ponía en la pasta exterior y comencé a ver fotos.
Fotos de fiestas, demasiadas fiestas, allí estábamos todas vestidas como horteras Eugenia, Alba, Marta, María… ¡Qué pintas! Y nosotras creíamos que íbamos guapas.
Había fotos de playa, no recuerdo qué playa era, pero sí recuerdo la noche en la que la alegría me soltó la lengua más de lo normal y empecé a contar mi vida, sentada en una silla con una copa en la mano mientras mis amigas escuchaban y se reían de las cosas surrealistas que me ocurrían.
También había fotos de conciertos, ¡ui! ¡Pero si este es mi cuñado Topo! ¡Qué joven!
-¡Pepe ven! , mira las fotos que he encontrado.-Dije para que mi marido pudiera ver a su hermano en plena juventud.
Con un trapo de cocina en la mano llegó y se acomodó a mi lado en el sofá, y los dos continuamos viendo fotos.
-Esta… ¿esta es Olguita? ¿Y esa es Albu?- Soltó entre risas.
Habíamos cambiado mucho desde entonces, ya éramos mujeres hechas y derechas, y en esas fotos éramos unas crías ansiosas de conciertos, pases y música, que lo dejaban todo por pasarlo bien uno o dos días.
Como no, había muchas fotos del verano en el pueblo.
Pepe y yo siempre sacábamos un hueco en verano para ir al pueblo y bailar en las fiestas, me alegraba ver a esas personas que siempre volvían a formar parte de mi vida aunque solo fuera un mes en el año.
Aunque ahora me parezca una tontería ese verano en el pueblo me superó, no fue tan agradable como los demás...
Seguí pasando las hojas del álbum, “Octubre” ponía en la parte superior de una de las hojas con bolígrafo.
Nada más ver el titulo mi marido y yo empezamos a reírnos, ese era el mes en el que nos habíamos conocido, eran nuestras primeras fotos juntos, eran tan bonitas…
En mis ojos se podía ver la ilusión de una chica joven junto al amor de su vida, mientras él solo se limitaba a quedar bien con una fan más, aunque el tiempo le cambió de idea.
-¿Te acuerdas de cuando te pedí un abrazo?-Le dije con una sonrisa tímida.
-Mmmm, la verdad es que no, pero me acuerdo de que me dijiste que era la magia y desde ese día esa palabra está presente en mi vida, MAGIA, eso es lo que eres tú, eres magia.- Contestó él mientras me cogía del cuello y me acariciaba el pelo.
Recuerdo ese día como si fuese ayer mismo, todas en Úbeda, pendientes de cada uno de mis movimientos hacia Pepe, para más tarde recordarlo y reírnos.
Aquellas fotos en la recepción del hotel, todas juntas para estar, aunque sea, cinco minutos con ellos, fue precioso ese día, una maravilla…
Seguimos pasando hojas del mismo mes, yo seguí acudiendo a conciertos con mis amigas, iba a ver a cada músico que paraba por mi ciudad y que medianamente me gustara.
Allí estábamos Eugenia y yo al pie del cañón con nuestros vestidos; maldita noche y malditos vestidos.
Lo pasamos bien, eso seguro, y tuvimos risas aseguradas durante los 5 meses posteriores, aunque a mí me costó olvidar.
Después de una época de rayadas por cosas inexistentes abrí los ojos, mi vida no se podía limitar a eso, tenía que parar de salir de fiesta, tenia que parar de conocer chicos que al día siguiente no eran más que recuerdos…
Las
Lolitas se iban formalizando, unas se echaban novios, otras, como yo, dejaban la noche para centrarse en el día y buscar algo de ilusión fuera de una discoteca, sin oscuridad de por medio. La madurez llegaba poco a poco, o eso parecía…
Noviembre también tenia fotos de Pepe, era la segunda vez que estaba con él, esta vez en Sevilla, mi ciudad…
Del concierto recuerdo poco, lo que sí recuerdo es a mi marido mirándome y preguntándome con los ojos muy abiertos: ¿Tenías miedo?
Lo cierto es que aquella noche tuve miedo, miedo de hacer tantas locuras por una persona que me había visto una sola vez, ahora se que todo mereció la pena.
Pepe esa noche se portó muy bien conmigo, y me gusto mucho, fue entrañable, dulce, romántico, pero yo seguía perdiendo el norte cuando se iba a dormir y se despedía con un “Sweet Dreams” escrito con permanente en la contraportada de un disco.
-Pepe, me hacías daño cuando te ibas, ¿sabes?- Le dije reprochándole con cariño.
-De haberlo sabido te hubiera llevado antes conmigo-. Contestó mirándome fijamente y con gesto melancólico.
En las fotos de Diciembre también estaba él, ¿otra vez? Ah sí, esa fue la vez que vino a verme por sorpresa, que maravillosa sorpresa volverles a ver.
Esa noche disfruté mucho, recuerdo que lo pase muy bien y que ellos se acordaron de mí, ¡fue un logro!
-Recuerdo muy bien este concierto, te recuerdo muy bien, cierro los ojos y te veo en la primera fila con tu pelo largo y tu cámara en las manos.-Dijo Pepe
Ambos reímos y seguimos pasando las hojas de aquel pesado álbum lleno de recuerdos.
-Eh ¿y estas fotos?- Dijo Pepe sorprendido.
Esa noche solo la recordamos las chicas que estaban allí conmigo y yo, fueron tres días maravillosos en Madrid y por desgracia Pepe no recuerda la noche que pasé a su lado porque iba demasiado contento…
-¿No te acuerdas de la noche en el Toni2?
-No, no se, creo que un poco…
-No te esfuerces, no te acuerdas y es normal que no te acuerdes, jajaja.
Volvimos a mirarnos y a reírnos, pase tantas noches junto a Pepe sin él darse cuenta, estuve tantas noches mirándole embobada mientras estaba con sus amigos, bebí tantas cervezas para olvidarme de sus caricias en mi cuello, lloré tanto sin él saberlo…
-Vuelvo a la cocina, cariño.
-Vale Pepe, ahora voy yo, voy a recoger un poco esto.
Miré rápido por última vez aquel álbum. Sin darme cuenta había pasado tanto tiempo, pero todavía siento que soy aquella chica inocente que se dejaba engañar y que sonreía por todo.
Cerré el enorme álbum del año 2009 y lo deje en su sitio, que de recuerdos buenos tengo de aquel año, cuantos conciertos, cuantos kilómetros, cuantas risas, cuantas resacas, cuantos cigarrillos, cuantas confesiones.
Estoy ansiosa por tener otro rato libre y ojear el álbum del año 2010…
Feliz año.